Mandalas Hindúes

Colección dedicada a la historia y la literatura memorialísticaColeccion de libros Desvan de Hanta

Hanta, el protagonista de Una soledad demasiado ruidosa de Bohumil Hrabal, tiene un trabajo singular: todos los días tiene que destruir con una enorme trituradora de papel los libros que han sido prohibidos por el régimen que gobierna su país. Pero Hanta tiene un punto de locura, y una rebelde atracción por la belleza, teñida de curiosidad, lo empuja a no seguir las órdenes al pie de la letra. Y así cada día, lenta y meticulosamente, Hanta va llevándose a casa al menos uno de los volúmenes que debería reducir a polvo.
Con los libros que salva de la destrucción, Hanta se va salvando a sí mismo. Al igual que este personaje, la colección Desván de Hanta desea rescatar grandes textos que no deben quedar en el olvido.
La historia se repite, con matices, avanzando en espiral, y entenderla ayuda a superar lo que parece inevitable. Nos interesa especialmente descubrir el diálogo que se establece entre un protagonista de la historia y la historia misma. Atender a esas voces autobiográficas es asistir a la crónica de la historia desde la primera fila.

 

 

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El origen de las especies

El origen de las especies

€20,00
Autor : Charles Darwin

«La obra clásica de Charles Darwin que revolucionó el curso de la Biología, se mantiene como una lectura apasionante que continúa transformando nuestra visión del mundo.»

Colección Desván de Hanta
Páginas 766
Encuadernación Rústica martelé con solapas
Formato 140 x 210 mm
ISBN 978-84-948213-0-1

 

Con veintidós años Charles Darwin se embarcó como naturalista sin paga en el navío de reconocimiento HMS Beagle para emprender una expedición científica alrededor del mundo. Fruto de esta experiencia fue tanto su Diario del viaje del Beagle como su obra capital El origen de las especies, para muchos el libro científico más influyente jamás escrito, donde explicaba la evolución de todas las formas de vida ancestrales que habían poblado la Tierra a lo largo de los tiempos. La nueva teoría científica defendía que las poblaciones evolucionan durante el transcurso de las generaciones mediante un proceso conocido como selección natural, o de la supervivencia de los más aptos, y presentaba pruebas de que la diversidad de la vida surgió de la descendencia común a través de un patrón ramificado de evolución.

Esta revolución de Darwin vino a completar la de Copérnico y Newton: el ser humano sabía ya que el universo obedece a leyes inmanentes que determinan todo cuanto sucede en la naturaleza. Sin embargo, esta revolución científica había dejado fuera de su alcance el origen de los seres vivos, cuyas maravillosas adaptaciones parecían ser el cumplimiento de una finalidad preestablecida: el ojo, exquisitamente diseñado para la función de ver, la mano, para sujetar objetos, o los riñones, para regular la composición de la sangre... Pero la selección natural, convertida en ley, pasaba a ocupar un espacio que hasta entonces se había reservado exclusivamente a Dios.

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